Guía práctica
Gastos fijos y gastos variables: diferencia y ejemplos
Dividir los gastos en fijos y variables es lo primero que se aprende sobre las cuentas de casa. No es una clasificación de manual: sirve para saber sobre qué gastos puedes actuar este mes y sobre cuáles no.
Gastos fijos
Son los que vuelven con regularidad y por un importe igual o muy parecido, hagas lo que hagas durante el mes.
- Alquiler o cuota de la hipoteca
- Cuotas de préstamos y financiaciones
- Seguros (coche, hogar, vida)
- Tarifas y cuotas: teléfono, internet, gimnasio, plataformas de streaming
- Gastos de comunidad, colegio o guardería
No se deciden mes a mes: para cambiarlos hace falta una decisión concreta (cambiar de tarifa, dar de baja, renegociar), y el efecto dura en el tiempo.
Gastos variables
Son los que cambian según lo que haces y lo que eliges.
- La compra de alimentación
- Bares, restaurantes, comida a domicilio
- Combustible y transporte ocasional
- Ropa, compras por internet, regalos
- Ocio, viajes, tiempo libre
Aquí tienes margen cada día: es en estas partidas donde los hábitos marcan la diferencia.
Los que están a medio camino
Algunas partidas no encajan bien en ninguna de las dos casillas.
- Las facturas de luz y gas llegan con regularidad, pero el importe cambia con el consumo y la estación. Son «semifijas»: sabes que llegan, no de cuánto.
- Los gastos anuales (impuesto de circulación, seguro pagado de una vez, impuestos) son fijos, pero caen una sola vez y por eso pillan por sorpresa. Divídelos entre doce y cuéntalos como si fueran mensuales.
- La compra es variable, pero una parte no se puede comprimir: por debajo de cierta cifra no bajas.
💡 El criterio práctico: si para cambiar el importe tienes que firmar, dar de baja o llamar a alguien, es un gasto fijo. Si basta con comportarte de otra forma, es variable.
Por qué es útil la distinción
- Te dice cuánto te cuesta un mes «en vacío». La suma de los gastos fijos es lo que sale aunque no compres nada. Es el número que hay que conocer antes de cualquier otra decisión.
- Te dice cuánto queda de verdad. Ingresos menos gastos fijos: ese es el margen sobre el que razonar, no el sueldo entero.
- Te dice dónde mirar. En los fijos se interviene pocas veces, pero cada cambio vale para todos los meses siguientes. En los variables se interviene a menudo, con pequeños ajustes.
Es también el tercer paso para construir un presupuesto mensual.
Cómo encontrar tus gastos fijos
Coge los movimientos de los últimos tres meses (puedes descargarlos del banco) y marca todo lo que aparece cada mes por un importe parecido. Encontrarás alguno que no recordabas: como son siempre iguales, se dejan de ver.
Cómo lo hace MoneyFlow
MoneyFlow reconoce sola los gastos que se repiten mirando tus movimientos, aunque no los apuntes siempre el mismo día: te muestra cada cuánto vuelven, a cuánto ascienden y si alguno ha cambiado respecto a las veces anteriores. El reconocimiento de gastos recurrentes forma parte del plan PRO; movimientos, categorías y presupuestos están en el plan gratuito.
Descubre cuáles son tus gastos fijos
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Pruébala gratis →Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los gastos fijos de una familia?
Alquiler o hipoteca, cuotas, seguros, tarifas de teléfono e internet, suscripciones, gastos de comunidad, colegio: todo lo que vuelve con regularidad por un importe parecido.
¿Las facturas de luz y gas son gastos fijos o variables?
Están a medio camino: llegan con regularidad, pero el importe depende del consumo y de la estación. Conviene tratarlas como fijas por el vencimiento y estimar el importe con la media de meses anteriores.
¿Cómo se calculan los gastos fijos mensuales?
Se suman todos los gastos que vuelven cada mes y se añade una doceava parte de los anuales, como el impuesto de circulación y los seguros pagados de una vez.